[No Solo Minis] Cazador de Trolls (Trolljegeren)

Por fin he tenido la ocasión de ver una película que despertó mi interés desde que se empezó a hablar de ella por la red. Se trata de la producción noruega Trolljegeren, de 2010.

El trasfondo de la película nos explica que los noruegos son unos tíos listos. Ya nos hacíamos una idea porque fueron lo suficientemente espabilados como para no meterse en la Euroestafa, pero aquí nos sorprenden una vez más: los trolls existen y el gobierno noruego lo ha sabido mantener en secreto. Y, más que eso, tienen una suerte de SEPRONA dedicado al control de las poblaciones de trolls, cuidando que no salgan de sus territorios y justificando algún ataque a granjas sacándose de la manga un cadáver de oso.

Todo esto se mantiene en secreto hasta que un grupo de estudiantes universitarios descubre todo el pastel durante la realización de un reportaje sobre la caza furtiva de osos.
Así pues se trata de un falso documental. El enésimo de este tipo desde el Proyecto de la Bruja de Blair. Avisados estáis para que estéis preparados para una buena ración de “bicho-cielo, cielo-bicho-zapatos, zapatos-bicho-cielo” en los momentos más trepidantes.
Sigue leyendo [No Solo Minis] Cazador de Trolls (Trolljegeren)

Aventuras en la Marca del Este

Después de mucho tiempo codiciándolo (desde que saliera, de hecho) ayer me hice por fin con mi ejemplar de la caja roja de Aventuras en la Marca del Este.


AME es un retroclón de D&D. Eso significa que tiene las reglas del D&D clásico que los más veteranos del lugar conocimos/sufrimos en nuestros tiempos mozos. No sé como es posible esto, pero de hecho en las páginas finales tiene un disclaimer de licencias. Supongo que desde la 3.5 y, sobre todo, la 4.0 WotC considerará “abandonware” el material viejuno.

Sigue leyendo Aventuras en la Marca del Este

¡Los chinos piratean a GW!

No exactamente. O sí, pero desde luego no de forma ilegal.
Acabo de quedarme picueto al leer la última entrada del blog de Agramar, donde se hace eco de esta destacable noticia.

La página en cuestión –Miniatures Hobby– está dedicada a la distribución de miniaturas clonadas. Entre otras marcas, como Rackham o Andrea, destacan sus productos estrella: miniaturas Games Workshop (incluyendo miniaturas promocionales de Games Days) y una buena selección de referencias de Forge World.
Todo ello a unos atractivos precios (notad que están en dólares) y con los gastos de envío gratis si el pedido supera los 20 dólares.

¿Y por qué esto no es ilegal? Bien, según palabras de Agramar en su entrada:

…si una empresa fabrica y comercializa productos en China, los copyright y sus normativas por ley quedan en un estado como de suspensión mientras la empresa siga creado en suelo chino. Sí, la empresa tiene y retiene esos derechos, pero no podrá impedir que otro empresa china haga cosas parecidas usando sus productos y diseño como base para crear propios, siempre y cuando los fabrique en territorio chino. Palabras como plagio,violación de los derechos de autor, etc, no entran en el diccionario macro económico de China…

La deslocalización de la producción tiene estas cosas. A veces una empresa puede creerse muy lista, el señor Kirby puede frotarse las manos mientras se recrea con las diferencias salariales entre un trabajador británico y un trabajador chino (por no hablar de las jornadas laborales, derechos, condiciones sanitarias, etc)… hasta que, de pronto, pasan estas cosas y no le queda otra que esperar a que estos ciudadanos chinos no sigan clonando y que no se entere demasiada gente de la página que han montado para distribuir sus clones a nivel mundial.
¿Lo oís? Es el karma trabajando 😉

http://www.miniatureshobby.com/

Carl Sagan y los fanboys

Hay fanboys de cualquier cosa: de un equipo de fútbol, de un partido político, de una consola, de un fabricante de tecnología, de una creencia religiosa… Y todos tienen muchos aspectos en común.
Precisamente ese es uno de los temas sobre los que trata “El Mundo y sus Demonios” del gran divulgador Carl Sagan.

Estaba esta noche leyendo este libro (que recomiendo a todo el mundo), cuando me encontré con estas palabras del señor Sagan que me hicieron pensar en nuestras aficiones y que no puedo evitar copiar aquí:

“Todos tenemos en gran estima nuestras creencias. Son definitorias hasta cierto punto. Cuando aparece alguien que desafía nuestro sistema de creencia porque considera que la base no es buena —o que, como Sócrates, se limita a hacer preguntas molestas que no se nos habían ocurrido o nos demuestran que hemos escondido bajo la alfombra las presunciones subyacentes clave— se convierte en mucho más que una búsqueda de conocimiento. Lo sentimos como un ataque personal.”