[Actualidad] Cuando un ejército dice más sobre ti mismo de lo que crees

Saludos, Señores de la Guerra.

Nuevo artículo invitado de Ignacio de Zúñiga.

Buenos días, buenas tardes, y buenas noches como diría Jim Carrey en El show de Truman.

En este artículo quería compartir un tema sobre los que nos dedicamos a jugar wargames y es sobre los ejércitos que escogemos para echar nuestras partidas. Unos escogen uno determinado por ser el que mejores perfiles de unidades tiene y por ser el que te garantiza la victoria en determinadas ediciones. Otros por el atractivo que suscita la estética y el trasfondo que rodea a esa facción. Siempre estará el que juega con lo que está de moda sin tener en cuenta los criterios anteriores, al ser la novedad que Games Workshop ha lanzado al mercado. Con independencia de por qué se hace la elección del ejército siempre se da el hecho de que, tal y como es el ejército, la personalidad del jugador queda reflejada de un modo más o menos sutil. Todo detalle queda reflejado en el tablero de juego, desde nuestros gustos hasta nuestras manías, y expresan cómo es uno en realidad. Pues bien, voy a poner aquí mis casos personales de ejércitos para comentarlos tras pensar mucho en qué reflejan de mí, así que, ¡vámonos, átomos!

Voy primero por lo más genérico: me gustan los ejércitos de humanos normales y corrientes y, dentro de Age of Sigmar, la Gran Alianza del Orden. En concreto El Imperio y los Mercenarios (con trasfondo de Estalia) en Warhammer Fantasy Battles y la Guardia Imperial en Warhammer 40000. Aunque fui coleccionando miniaturas de otros ejércitos decidí enfocarme en éstos por los siguientes motivos:

  1. Son realistas desde el punto de vista emocional. Con esto quiero decir que los humanos del Viejo Mundo, de los Ocho Reinos o del universo del 41º Milenio siempre viven con una sensación de profundo miedo que otras razas no tienen. Y el miedo, entre otras cosas, es lo que nos hace realmente humanos. La historia humana ha discurrido por medio del miedo. Otras culturas y civilizaciones no. Los pielesverdes no lo tienen porque ni se atreven a pensar en las consecuencias de sus actos, por lo que su civilización no prospera. Los elfos y los enanos, por su longevidad, parecen haber superado esa sensación, reemplazándola por su profunda melancolía que los ha enclaustrado en sus recuerdos. Los Tau están atados a un ideal llevado al fanatismo como el Imperio Humano, pero el paso del tiempo les hará caer en decadencia. Y la mente enjambre tiránida no entiende de esas cosas; solo quiere devorar. En esos universos hostiles uno se pone en la piel de un humano normal y corriente y comprende ese sentimiento por tocarle vivir ahí. Pero es que resulta que ese mismo miedo es lo que les hace sobrevivir a miles de calamidades. El miedo es tanto nuestro verdugo como nuestra salvación. Lo que nos conduce al siguiente punto.
  2. Heroísmo individual. Esto tiene que ver con una experiencia personal vivida hace unos años. Una vez una persona me dijo, en tono moralista, que, en el trabajo, todos somos un grano de arena más en la vida de muchas personas. Por aquel entonces, e incluso hoy en día, no estoy del todo de acuerdo con esa frase. Porque reduce el valor individual de cada persona y cada una vale oro. No somos un grano de arena, somos tan brillantes como el Sol. Tanto el ejército imperial como la Guardia Imperial, aunque esté formada por millones de hombres que han recibido una instrucción básica, que van a la guerra por motivaciones muy diferentes, que saben que tienen enfrente horrores terribles, que las pasan canutas con el frío o el calor, sin comer o sin beber durante días, aún a pesar de todo ello, aguantan con su arma y su escasa protección. Cada soldado del Imperio y cada guardia imperial, individualmente, es un verdadero héroe por lo que tiene que aguantar. Aunque el colectivo es importante también lo es el individuo porque, con tan solo un individuo armado con una alabarda y un peto de latón, o con un rifle láser y armadura anti-frag, siempre se marca la diferencia.
Olvidaos de los primarcas. Este tío que veis aquí es el verdadero HÉROE.
  1. Proximidad al pasado histórico. Me gusta jugar con aquellos ejércitos que son los más próximos a diferentes periodos del pasado humano. El Imperio me gusta por el trasfondo renacentista que tiene, a caballo entre el mundo medieval y el mundo moderno (soy un apasionado del siglo XV y de la primera mitad del XVI), con esas tropas uniformadas y su disciplina de combate, su avanzada tecnología de armas de fuego y artillería. Por otra parte, con un ejército de la Guardia Imperial puedo combinar los escenarios de guerra y estética de unidades del siglo XX en un mismo ejército. Primero tuve tropas cadianas a las que añadí unidades de Valhalla y de Tallarn, como si fuesen tropas de invierno y/o desérticas —pueden ser hasta milicianos del tipo de las columnas republicanas y una harka de rifeños de las guerras de Marruecos— de un mismo planeta. Por supuesto, necesitaba darles una misma doctrina de regimiento. Y como me gustan las tácticas de guerra relámpago, el golpear rápido donde más duele y avanzar con todo, adopté las doctrinas de Tallarn y decidí abandonar el sistema de combate cadiano porque sentía que no pegaba con mi forma de ser. Con unos cuantos puños blindados (tanques Leman Russ) y una Valquiria podré estar en condiciones de jugar bien.
Lo que cantan estas tropas mientras desfilan son estos temazos.
  1. La tierra me tira mucho. Este apartado tiene que ver con que nunca hubo en Warhammer Fantasy Battles una facción específica de Estalia para poder jugar y siempre he querido jugar con tropas de esa región al ser el equivalente a España. Si hay algo más o menos cercano a España, aunque sea el luchador Vega de Street Fighter II, lo cojo sin dudarlo. Y de la oferta que había de ejércitos El Imperio era la más cercana a Estalia para jugar con algo parecido a los Tercios Españoles.  De haber existido ese ejército lo hubiese coleccionado en lugar de los imperiales. Aunque existía la facción de los Mercenarios y sus reglas estaban en el primer tomo de los Manuscritos de Altdorf por aquella primera época no tenía ni la creatividad, ni el dinero, para crearlo. Aparte de que Games Workshop no sacó un libro de ejército específico sobre ellos y esperé durante todo lo que quedaba de sexta y séptima edición para que saliese…en vano. “¡Pardiez, cuánta paciencia!”, me dije como diría Alonso de Entrerríos.
Mi sueño de los años 2000 tuvo su edición fan-made en pleno redescubrimiento durante los 2010.
  1. Creatividad trasfondística. Así que cuando retomé el hobby allá por el 2016, y tras haber desaparecido varias miniaturas de El Imperio que tenía por unas inundaciones en el garaje (que es lo peor le que puede pasar a cualquier coleccionista junto a un incendio fortuito), decidí orientarme hacia una estética de Estalia para Warhammer: Age of Sigmar y que, en caso de jugar a sexta-séptima edición, sirviera para los Manuscritos de Nuth. Puse en marcha mi propia creatividad y esto es una parte de mí que nunca había cultivado hasta entonces, invirtiéndola en la creación de un ejército propio con trasfondo. Partí primero de los colores de la ciudad imperial de Talabheim y después cogí un libro de banderas de España con el que pude pintar en el estandarte de mi unidad de arcabuceros la Cruz de Borgoña. Desde esa base desarrollé una estética (con diseños de cruces de órdenes militares y símbolos como el Vítor de Salamanca) que, con el tiempo, me permitió desarrollar la narrativa y trasfondo de una ciudad estaliana del Viejo Mundo y de otra de los Ocho Reinos habitada por humanos, enanos y elfos: Legio, nombre romano de León, gobernada por la familia de los Zúñiga.
Hoy en día se considera la bandera carlista pero tiene mucha historia detrás. Ay, la ignorancia…
  1. Una misma idea puede servir para diferentes juegos y escenarios. La idea de Legio se ha convertido en mi motivo especial para todos los juegos de estrategia de GW, permitiéndome llevar mi creatividad más lejos pero al mismo tiempo con la ventaja de poder hacerla aterrizar según las reglas existentes de cada juego. Para el universo de Warhammer 40000 me he propuesto en crear el ejército imperial de Legio VII, un mundo caballero en el que combaten guardias imperiales con doctrinas de Tallarn y caballeros imperiales de una casa nobiliaria, los Zúñiga de este universo paralelo, que pilotan sus monstruosidades como si de mechas se tratasen. Y en cuanto a Blood Bowl, y dado que hace poco anunciaban la venta en Warhammer Community de equipos mixtos, uno de ellos llamado Middenheim Maulers, he decidido crear un equipo mixto de humanos, enanos y halflings: la Unión Deportiva Legio. ¿Su historial? El de un equipo muy reciente comprado por un empresario apellidado De Zúñiga y que ha gastado un pastizal en contratar al mejor entrenador posible y a los mejores jugadores de la zona.
El fútbol es también una fuente de inspiración para Blood Bowl, hasta en diseños de camisetas
  1. La última parece una tontería pero no lo es: jamás meteré comisarios o similares. Porque estas miniaturas siempre han representado lo opuesto a mi carácter. Siempre he sido un tipo más libre y espontáneo, que sabe crear algo nuevo y usarlo en una realidad como es el tablero de juego. Mientras que el comisario impone unas normas muy limitantes. Como si un oficial de las Waffen SS o de un comisario soviético se tratara es el guardián de un orden social que ha de ser mantenido obedeciendo a ciegas. Da igual el tipo de discurso, tiene que imponerlo, teniendo uno que guardarse sus verdaderas creencias y puntos de vista para que no le peguen un tiro en la cabeza. La doctrina de los comisarios mata el libre pensamiento y la libre creatividad y, con tan solo hacer un cuestionamiento, por mínimo que sea, te puedes dar por muerto. De hecho veo al comisario desde una doble perspectiva: desde la de los wargames al representar a aquellos que dicen que solo hay una manera de jugar; y desde la social al ser el equivalente a los agentes de lo políticamente correcto que, con cualquier cosa, a la manera de Ned Flanders, se ofenden (a veces queriendo para salirse con la suya). Así que, para mí y los comandantes de mis ejércitos, es preferible meter a unos francotiradores Ratling que sepan hacer la paella de Legio VII para alimentar bien a mis hombres y a unos ogretes que ataquen cuerpo a cuerpo y construyan búnkeres que a estos personajes.
Por favor, decidme que este es el comisario imperial de este siglo.

Y es ahora cuándo me gustaría preguntarles a los lectores lo siguiente: ¿cuáles son vuestros ejércitos favoritos? ¿Por qué los habéis escogido? ¿Qué reflejan de vuestra personalidad? ¿Habéis intentado crear un trasfondo que refleje vuestra manera de ser? ¿En qué juegos quisierais desarrollarlos? ¿Tenéis diferentes ideas o una principal con variantes? Podéis ir comentando para que compartáis vuestras respuestas. ¡Muchas gracias por leer y que tengáis buenas partidas!

Acerca de Namarie

Multifriki, aficionado al cine, a los cómics y a los wargames, en especial Warhammer (Fantasy). Co-creador de Cargad y creador de los Manuscritos de Nuth.

9 comentarios en «[Actualidad] Cuando un ejército dice más sobre ti mismo de lo que crees»

  1. Sinceramente creo que no esta mal jugar con lo que esta de «moda», Fantasy, AoS o 40K, son al fin y al cabo juegos,nunca les he creado un trasfondo a mis ejercitos no me paece necesario, pero me gusta que esteticamente todos sean similares (dentro de una misma faccion) en estilo de modelado y pintado, yo he jugado y siempre jugare Caos en el juego que sea, y me atrae por su estetica tan disimil y «caotica», asi mismo me parece que siempre ha sido una faccion muy dificil de jugar (sobre todo en 40k que es lo que mas juego), en donde 40K siempre ha tratado que el Caos sea el saco de boxeo de los buenos de turno, y eso para mi es un aliciente a la hora de jugar, ademas de que esteticamente es la faccion que permite mas libertades (puedes hacer con ellos practicamente los que sea, no hay limites artisticos).

  2. Personalmente, elijo y colecciono mis ejércitos por el trasfondo. Hace mucho que estoy desconectado del aspecto competitivo y, aun así, tengo muchos ejércitos de marines. En ese sentido, las novelas son muy importantes, porque llegas a empatizar con los personajes y a percibir las diferencias de cultura, herencia y doctrina de combate de las legiones. De entre todas las legiones, con las que más empatizo con los Night Lords (traidores), Ángeles Sangrientos (leales) y Mil Hijos (traidores).

    Otros ejércitos de Warhammer con lo que puedo llegar conectar y he coleccionado son los Orkos, por el contraste emocional con el resto de la ambientación, y los Eldars, que representan también un importante papel en el mundo. Pero quizás también por esa incapacidad de ser algo más que bidimensionales, los tiránidos y los demonios nunca me han dicho gran cosa.

    En Warhammer Fantasy me encantan los Elfos Silvanos, por su estética y estilo de juego, y los Condes, por su estética y su trasfondo (aunque creo que tienen un juego aburrido).

    Aun así, jugué con lo que era más barato y estaba más disponible en mi época, Lagartos y Bretonia. Con Bretonnia llegué a sentir esa empatía que describes con los simples humanos, enfrentados a un mundo lleno de fantasía y monstruos. Bretonnia ni siquiera tenía artillería! Y la mitad de magia!! Los imperiales son unos privilegiados.

  3. Por la estetica o transfondo en mi caso.

    Personalmente nunca he tirado a un ejercito u otro por si esta mas arriba o mas abajo en los tiers, o si estan mas o menos rotos, los suelo elegir por que la estetica me mola, las minis, o el mensaje que me mandan, de hecho yo empece a hacerme Slanesh en AoS antes de que tuvieran libro y sin ningun tipo de rumor sobre su salida o actualizacion, simplemente por que me molana el concepto de «dios del vicio» me molaban las diablillas de Juan Diaz y habia un monton de Proxys chulos que podia meter, luego resulto ser un ejercito top tier cuando salio el libro, pero antes de eso…

    Creo que solo una vez he intentado hacer un transfondo para un ejercito, con los Marines espaciales, hace ya 15 años se me metio entre ceja y ceja hacerme una unidad de veteranos todos con el casco picudo, y montarme una historia sobre una fuerza de angeles sangrientos olvidados y atrapados en un planeta desertico, y asi meter tropas de Tallarn, cabe decir que siendo un crio y con la paga semanal no pase de comprar 3 guardias de tallar de metal y ponerle tierra a las peanas de mis pocos marines XD.

  4. Esto va a ser largo…
    En WBF llevaba goblins con algo de orkos porque me gustaba el trasfondo de tramposos, miedosos y que luchaban siempre con grandes números de unidades, fanáticos, las armas de asedio como los tira chinas de goblins, los lanvirotes, los jinetes de lobo o los carros de lobo.
    Ahora en AoS tengo un ejercito que es básicamente jinetes de arañas (gracias cajas del paso de la calavera), jinetes de garrapatos, carros, y a la espera de que me saquen jinetes de lobo como unidad normal de Goblins, una peña de Goblins nómada y muy móvil.
    En 40k llevo:
    Squats, mi primer ejército, me mola el trasfondo de los Squats y a la espera de que me renueven en 9º con una gama nueva y codex nuevo.
    G.I. que en principo eran Catachanes y Cadia, luego añadí unidades de flagelantes con brazos de cadianos, y ya tenía tres regimientos totalmente difernetes y necesitaba un trasfondo para esta diversidad, así que todos ellos pertenecen al sistema Kepler 2025, El sistema solar esta gobernado por el Señor banderizo, que gobierna Kepler2025C, una tierra masiva, que es el planeta más rico de todo el sistema solar (Cadia), Kepler2025B es un planeta con una atmosfera muy densa lo cual hace que tenga un efecto invernadero alto, pero tiene tanta humedad en la atmósfera que en todo el planeta existen un montón de humedad, con una flora exuberante y con una fauna igual, de aquí vienen mis cacahasestan.
    Kepler2025E es un gigante gaseoso con una luna que fue en el pasado un campo de batalla, hoy día es un pequeño mundo cardenaliceo de donde salen las tropas de los flagelantes y quizás en el futuro hermanas de batalla.
    Kepler2025F es otro gigante gaseoso que tiene una luna rocosa que parece tener poco interes, pero la riqueza de sus minerales ha hecho que un pequeño asentamiente del Mechanicus se haya asentado, por un lado están investigando vieja tenchnología minera y por otro lado sacando un montón de minerales para ser procesados, no es un mundo del Mechanicus muy poderoso y depende de otros mundos más grandes, pero uno de los acuerdos entre este mundo del Mechanicus y el ejercito principal de Kepler2025C es que las tropas de élite (lo que serían los scions) son los llamados «Forjados», humanos que han sufrido heridas muy graves y siguen vivos gracias a prótesis cibernéticas del Mechánicus.
    Por último Kepler2025D es hoy día un mundo destruido, y entre los escombros del plantea existen varios asentamientos Squats que se dedican a la minería espacial.

    Y un ejercito de marines de plaga de Nurgle con dos capítulos:
    Los poxmongers y meter muchos engendros demoniacos, y otro más genérico para elegir dependiendo contra quien juegue. Lo importante son los poxmongers, tengo «muchos» engendros demoniacos (y los que me quedan por comprar) y pendiente de conversiones para tener «psuedo» warpsmith de Nurgle.
    En BB tengo:
    Giant Dwarfs , el equipo clásico.
    Los leones de Bilbali, equipo de humanos.
    Y un equipo de enanos de una marca Iron Golens «los marulleros del river club»

  5. Mmm, pues comparto mi experiencia.

    Nunca me han gustado los ejercitos que disfrutan de grandes ventajas y que con respecto a otros, su juego es mas desahogado.

    Tambien me gustan los ejercitos que permiten cierta variedad de listas, que tengan listas versatiles mas que por adaptarlo contra un tipo de jugador o ejercito particular, que te de para variar tu estilo de juego.

    Y por ultimo… elfos

  6. Pues yo la verdad es que en su momento en mi grupo de amigos al empezar en Warhammer decidimos no repertir ejércitos entre nosotros por tener variedad a la hora de jugar y yo acabé eligiendo los Skavens teniendo en cuenta los que ya no podía escoger, porque me parecieron originales y ahí sigo con ellos.

    PD: ¿Ignacio eres de León? Pregunto por basar parte de tu transfondo en ella, y porque yo sí soy leonés.

  7. Difícil cuestión. Yo creo que las motivaciones para escoger tal o cual ejército en tal o cual juego es como los culos, todos tenemos el nuestro o la nuestra en este caso.
    Unos que solo van a lo top
    Otros que se quedan con lo último en salir.
    Quienes miran estética
    Quienes miran trasfondo
    Los que solo miran calidad de minis
    Los que buscan variedad
    Los que quieren pocas minis y elite
    Los que buscan hordas
    …..
    Y así creo que encontraríamos mil razones y empezaríamos a combinarlas entre ellas para encontrar otras mil.
    Yo creo que no siempre reflejan a la persona, habrá ocasiones en que si, pero creo que son minoría.
    Como todo, es mi opinión.
    Yo personalmente tengo skaven del fantasy y empecé con caos. Guardia Imperial del 40k y empecé con eldar oscuros y la nueve en bolt porque me gustó descubrir su historia hace años.
    Cambie de ejército varías veces, como la mayoría, pase por la etapa de acumular tropas de mil ejércitos.
    Ahora estoy con esas tropas, eso si, todo lo que tengo de ellos están totalmente pintado y ya solo voy añadiendo cosas raras. En el caso skaven estoy montando paranoias raras, tanques ratacopteros e idas de olla varías, pero más por enredar y probar (mi clan Rikek es vasallo skryre que le vamos a hacer…?)

    Por no extenderme, cada uno ve el hobby y sus tropas desde su punto de vista y creo que resultaría difícil aunar o clasificar estas.
    Así que hagan juego señores, lancen sus dados y disfrutemos de nuestra afición.

    P.D También tengo una tropa de asrai que eran los que le gustaban a la señora, seguro que esta última motivación es largamente compartida…?

  8. Estupendo post, me ha encantado. Coincido mucho en la forma de ver el juego, siempre he sido de jugar con lo que me gusta, más que ir a por lo top del momento. El trasfondo, ya sea oficial o propio, es algo esencial para mis ejércitos, siempre acompañado de conversiones en las miniaturas, especialmente en personajes.

    En Fantasy tengo Reyes Funerarios y Skavens.

    Siempre me ha enamorado el Antiguo Egipto, así que Reyes fue algo que siempre quise tener desde que empecé en warhammer. Añade a Khalida, uno de mis personajes favoritos de todo el universo de Fantasy, y ya no hay más que decir XD.

    En cuanto a los Skavens… siempre me había atraído su trasfondo, pero las minis viejas no me convencían. Fue salir la renovación y la caja Isla de Sangre y caer de lleno en las garras de la Gran Rata Cornuda. Además, he tenido en casa a sus propios avatares, Misty y Meiko, mis 2 estupendas ratas dumbo :D.

    En 40K tengo Necrones, Guardia de la Muerte y ahora estoy con un proyecto de un capítulo propio de marines.

    Empecé 40k con Templarios Negros, por estética más que nada, pero conforme fui entrando en el trasfondo no me gustó nada ese fanatismo que tienen. Así que los aparté y empecé mi siguiente ejército: Necrones. Ese aire egipcio (¿he mencionado que me flipa Egipto?), su estética, su trasfondo… cuando salió la renovación (allá por 5a edición), empecé el ejército a lo grande y ha sido mi facción principal hasta hoy. Tienen varios de los personajes más carismáticos de juego: Trazyn y su loca colección; el dúo Zahndrekh-Obyron, cual Don Quijote y Sancho…
    Es una raza agradecida para conversiones, así que es otro punto.

    La estética de la Guardia de la Muerte me parece brutal, así que lo empecé con la caja de 8a. Me encantan papá Nurgle y sus esbirros, así que me dije: ¿por qué no?
    Otra vez tenemos el punto de las conversiones, ya que se pueden hacer cosas geniales (mi caballero del caos de Nurgle será probablemente la mini con más curro de mi colección).

    Y por último (menudo tocho de mensaje), mi capítulo personal de marines espaciales. El icono de 40k, los astartes, siempre me han gustado. Coincido con lo que dices de la guardia y la empatía que provocan, pero la visión de los astartes lanzándose al combate es tan épica… Y así es como yo veo a los marines, en combate cuerpo a cuerpo, nada de esas listas aberrantes que se ven en el meta (quizá quedó algo de los Templarios en mi corazoncito XD).
    Aún no tienen nombre y está en proceso, pero su historia se basa en buscar el conocimento e instruir a los humanos para conseguir una mejor sociedad (algo utópico, pero oye). Han descubierto la verdad sobre el Emperador: un déspota manipulador que ve a los primarcas y los marines como meras herramientas, un megalómano que había planeado una guerra civil para acabar con todos ellos. Y todo a través de mentiras y engaños, ocultando a todos la verdad sobre la Disformidad. Siguen siendo defensores de la humanidad, pero el Imperio es para ellos un régimen abotargado, corrupto y opresor. Acogen en su seno a marines de cualquier capítulo que busquen la Verdad. Muchos son marines de la época de la Gran Cruzada, «descongelados» por Cawl en el proyecto primaris. Incluso se dice que hay algunos hermanos de batalla con semilla genética de las legiones traidoras…
    En reglas uso el codex de Ángeles Sangrientos y, todo lo que sea marine en mi lista, tiene 2 Heridas, me da igual primaris que guardia sanguinaria. No eres un marine si no tienes 2 vidas. Uso humanos auxiliares para representar a los exploradores achaparrados, usando de base las minis de los Van Saar de Necromunda. La compañía de la muerte (a pie) usa las fantásticas minis de arcoflagelantes de hermanas. El trasfondo de la unidad cambia a ser un grupo de delincuentes, asesinos y demás calaña que se utiliza en la guerra, puestos hasta las cejas de drogas y con implantes neuronales. Los personajes están todos hechos con conversiones importantes y no planeo tener 2 minis iguales.

    En fin, siento el tocho pero me ha inspirado el post XD. Gracias todo aquel con la fuerza de llegar hasta el final.

  9. Buenas. Grandísimo post, que inspira muchísimo. Me ha gustado leer todas las historias que comentaís compañeros

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