[Trasfondo] Las legiones y sus Primarcas 8×19

MKR40K - Cuarenta Kilos de Makura: Listas Ángeles Sangrientos ...

Conocidos solo como la Novena legión, vieron sus primeros campos de batalla a final de las Guerras de Unificación, cuando paulatinamente fueron substituyendo, como el resto de legiones, a los Guerreros Trueno. Eran tropas de choque, brutales, especializadas en el combate cuerpo a cuerpo y, si bien su armadura era de color gris, no solía pasar mucho tiempo hasta que acabara de color rojo. Al quitarse los cascos se podía ver un semblante alegre y hermoso que rompía por completo con sus tácticas brutales, sin embargo, al pasar el tiempo se ganaron el sobrenombre de “Los devoradores de cadáveres”, por la costumbre de comerse a los muertos tras la batalla.

Cuando las Guerras de Unificación pasaron a ser la Gran Cruzada, en las lunas de Neptuno demostraron que aún se podía ser más violento en los conflictos. Con el tiempo pasaron a ser una de las legiones mal vistas a ojos del Imperio junto con “los Perros de la guerra” (Devoradores de mundos) entre otras.

La Gran Cruzada seguía avanzando sistema a sistema y la violencia de la Novena Legión seguía en aumento. Se centraron en el uso de armamento ligero, espadas sierra y retro-reactores, ya que la administración Imperial era reacia a darles otro tipo de equipo.

Pre-Heresy Blood Angel Assault Squad | La legion

Rumores de cábalas, rituales de sangre y de ingestión de carne humana se esparcían allá donde la novena legión pasaba.

La llegada del Ángel

Igual que el resto de sus hermanos, el noveno Primarca fue esparcido por el cosmos. Su cápsula llegó a la luna radioactiva conocida como Baal Secundus.

Baal, un sistema trinario que en otros tiempos fue verde y exuberante, ahora era un yermo radioactivo, con un sol abrasador y mucho calor. En este mundo, el joven primarca tuvo la suerte de ser adoptado por una de las pocas tribus que no se comían a los mutantes, ya que, por designio del Emperador, o por un accidente causado por la disformidad, este primarca tenía un par de brillantes alas blancas. Además, se decía que tenían unas increíbles capacidades psíquicas y el poder de ver el futuro.

WH40kart - Image 46303: blood_angels face helgesonart imperium ...

Usando esas habilidades, Sanguinius, nombre que le pusieron sus padres adoptivos, lideró una campaña contra los supermutantes que controlaban el mundo. Amable y alegre con sus amigos, fan del arte y la filosofía, cuando entraba en batalla se volvía una bestia imparable que descendía de los cielos desencadenando auténticas matanzas, tanto con sus poderes, como con su increíble poderío  físico. En poco tiempo, los supermutantes fueron exterminados, cosa que llevó a que fuese adorado por la población de Baal como una deidad.

Cuando el Emperador llego a Baal se disfrazó y vio con asombro cómo Sanguinius daba un discurso de esperanza y alegría a su gente, cómo levantaba los ánimos, cómo radiaba carisma… Pero el secretismo de su llegada no duró mucho ya que, igual que Konrad Cruz, Sanguinius tenía el don de la visión y rápidamente reconoció al Emperador, arrodillándose ante él y jurándole lealtad.

La Gran cruzada

La primera batalla con los ahora llamados Ángeles Sangrientos fue en Teghar Pentaurus, donde mató a un depredador local del que usaría su piel como capa. También fue donde se ganó el respeto de su legión.

Con el tiempo y la ayuda de los Lobos Lunares, logró poner a raya a sus hombres, contener sus ansias asesinas y lograr que se centrasen en más cosas, como el arte o la música, fue la forma de controlar sus impulsos más básicos. No sin esfuerzo, convirtió una legión de monstruos asesinos que estaban a un paso de perder el control, en nobles guerreros aficionados al arte y con quienes se podía contar que guardasen tus espaldas en una batalla sin miedo a que te intentasen arrancar los miembros y comerte.

The art of Warhammer 40.000 | Warhammer 40k blood angels ...

La relación con Horus se fue volviendo muy estrecha, siendo una de las pocas relaciones de hermanos y amigos, de respeto mutuo. Se dice que fue Sanguinius el que convenció a Horus de que cambiase el nombre de su legión y aceptase el cargo de Señor de la Guerra.  Y cuando Horus estuvo malherido en Davin, fue a Sanguinius al que, en caso de su muerte, le sería transferido el título.

La Herejía

Puesto que Horus sabía que algunas legiones jamás se opondrían, las condujo a trampas y las mandó a guerras de desgaste en los confines de la galaxia. Este fue el caso de los Ángeles Sangrientos, que fueron enviados a los confines del Segmentum Última, al racimo Signus, un sistema de siete mundos y quince lunas que estaban bajo asedio de una horda demoníaca de Slaanesh.

Nada más entrar en el sistema, las energías psíquicas hicieron que casi todos los navegantes de la flota se volviesen locos, afectando también a los mortales. Los Astartes, gracias a su gran entrenamiento y voluntad de hierro, no se vieron afectados. El líder de la horda demoníaca se proyectó ante Sanguinius y le retó a arrebatar el nuevo dominio de su dios Slaanesh.

«Esta patética criatura sabrá que es enfrentarse a mi ira. Lo encontraré y lo mataré. Yo seré el Ángel de Venganza», declaró el primarca.

En Signus prime, los Ángeles Sangrientos desembarcaron en las calles cubiertas de muertos, donde la poca población superviviente era torturada para placer de los demonios. Allí, la Novena Legión marchó hacia el palacio desatando su ira, pero fue ante las puertas de aquel lugar donde Sanguinius encontraría a su más temible enemigo: Ka`Bandha, el desangrador de Khorne

File:Fear to Tread clean.jpg

.

Allí, primarca y demonio hablaron. El demonio se mofó del Imperio, el primarca le advirtió que se apartase o que moriría, igual que su señor. Ka`Bandha dijo que no tenia más señor que Khorne y que era idiota si no veía que él y su legión estaban allí gracias a una elaborada trampa puesta por Horus, que ya había jurado lealtad al caos. Tras eso, los Ángeles Sangrientos cargaron contra la horda de Khorne. Durante el duelo con el Devorador de almas, Sanguinius logro clavarle la espada en el pecho. Este, a su vez, con un chasquido del látigo, le partió las piernas.

Ka`Bandha se retiró entre risas. Eso unido con el hecho de ver a su amado primarca caer de los cielos causó un terrible impacto psíquico en su legión que se volvieron completamente locos, llenos de una imparable sed asesina. Bajo esta imparable locura exterminaron a la horda demoníaca. Con el paso de los días, volvieron en sus cabales, poco antes de que Sanguinius, ya completamente curado, se despertase. Esa batalla dejó una oscura sombra en el corazón de la legión.

Después de esa batalla, la novena legión fue a Ultramar, para lamerse las heridas. Allí Sanguinius fue convencido por Robute Guilliman para ser coronado como Emperador del Imperium Secundus y ser el líder del triunvirato junto con el León, en vista de la presunta muerte del Emperador. En cuanto se enteraron de que este último seguía vivo, los tres primarcas pusieron rumbo a Terra y corrieron un tupido velo, para ellos el asunto del Imperium Secundus jamás había sucedido.

File:EchoesArt.jpg

De camino, se enfrentaron a un bloqueo de los Guerreros de hierro, pero Ultramarines y Ángeles Oscuros lucharon codo con codo para lograr romperlo el tiempo suficiente para que los Ángeles Sangrientos pasaran y llegaran a Terra, con la esperanza de llegar ellos también a tiempo.

Esperanzas que no se verían cumplidas, ya que cuando Horus llego a Terra, solo Cicatrices blancas, Puños Imperiales y Ángeles sangrientos estaban allí para defender al Emperador. La batalla se alargó durante días. Allí, Ka`Bandha apareció y libró otra vez su duelo contra Sanguinius, aunque esta vez sería el demonio el que sería derribado de los cielos, aunque no sin antes herir al primarca de gravedad.

File:SangTerra.jpg

Cuando Horus bajó las pantallas de vacío de su nave, El Emperador, Rogal Dorn y Sanguinius, junto parte de la legión Custodes se teleportaron a la nave. Allí fueron esparcidos en grupos,  el primero en encontrar al traidor fue Sanguinius.

Horus dio buena cuenta de los custodes y finalmente tubo un duelo con el ya herido primarca, Sanguinius logro romper la armadura del traidor, pero al final, en su estado, demostró no ser rival para el Señor de la Guerra y este lo estranguló hasta matarlo.

El eco psíquico de la muerte de su primarca desencadenó una locura asesina nunca vista en su legión que perdieron por completo la capacidad de controlarse y, ante la completa locura, dejaron sus posiciones defensivas y asaltaron a los traidores, causando una enorme cantidad de bajas. Cuando los traidores empezaron a retirarse, Puños imperiales y Cicatrices blancas abandonaron también la defensa y pasaron al asalto.

El final de la herejía en adelante

Sabiendo por todo el imperio que fue gracias a Sanguinius que el emperador pudo usar la defensa rota de Horus para matarle, es adorado y reverenciado en todo el Imperio. Es el más amado de todos los primarcas incluso 10.000 años tras su muerte y por él se celebra en todo el Imperio la fiesta de la Sanguila.

I love this Blood Angels art showing off all the new Primaris ...

Pero para los Ángeles Sangrientos nada sería alegría. Habían perdido a su primarca y todos sus hijos genéticos eran atormentados por espantosas visiones de este siendo asesinado por Horus arrastrándolos a la completa locura, a la mutación y a la muerte. Este dato es algo que ocultan con gran recelo, pero con el paso del tiempo la que seria conocida como “la Rabia negra” tendría cada vez más y más víctimas.

Al poco de acabar la Herejía, igual que el resto de legiones, los Ángeles Sangrientos fueron separados en capítulos.

P.D: espero no haber escrito mal el nombre de la festividad imperial XD

0

3 respuestas a “[Trasfondo] Las legiones y sus Primarcas 8×19”

  1. Como siempre, excelente resumen.

    ¿Son mutantes o supermutantes? Es que lo segundo me recuerda a Fallout XD.

    ResponderResponder
    1+
  2. En el libro de Forge que salió hace poco, creo recordar que hablan de los sangrientos como la única legión que en las Guerras de Unificación luchaba como un ejército convencional yen números de un ejército convencional, no como tropas de choque de élite en ataques quirúrgicos como las otras legiones.
    Esto creo que decían que era porque tenían una tasa de reposición de tropas más alta que las otras legiones, al tener acceso a más candidatos aptos que otras legiones, ya que la semilla genética admitía incluso la transformación de desayciados y mutantes con una alta tasa de éxito en la conversión.

    Al luchar como ejército convencional que mandaban a los frentes más complicados también tenían una tasa de bajas más elevado, y por ello necesitaban tener tropas preparadas en más corto tiempo y acostumbraban a devorar a sus envíos para adquirir rápidamente conocimiento de las tácticas de sus rivales y creo que tenían rituales para adquirir conocimientos de sus caídos del mismo modo.

    Cuando acabaron las guerras de unificación los mandaron, no se Neptuno, principalmente para deshacerse de ellos, pero no contaron con la capacidad de la legión para utilizar a los mutantes de Neptuno como nuevos reclutas aptos y cuando llegaron los ejércitos del Emperador se sorprendieron de que la legión aún existiese.

    Saludos

    ResponderResponder
    2+

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.