[Warhammer] Tras el torneo de Alpha Ares

Un montón de mesas para hacer demostraciones de juegos históricos. ¿Quién dijo que ya no se juega a histórico?

Saludos, Señores de la Guerra.

Este Sábado fue el IV Torneo de Warhammer Sexta Edición BCN (usando los Manuscritos de Nuth) organizado por Kekolandia. En esta ocasión, el torneo se realizó en las Alpha Ares / Dau, uno de los eventos de miniaturas más importantes de la Ciudad Condal. Sobre el evento, a Zeo y a mí nos habría encantado pasearnos más, saludar a los gemelos Perry, probar un juego de cuadrigas que había por allí, hacer fotos a todos los dioramas… pero nuestro lugar estaba en la sección de torneos. Muchos, muchos torneos: Infinity, DBA, Batman, Blood Bowl, Euphoria, X-Wing… y, por supuesto, Warhammer 6ª Edición. (Lo siento pero no hice fotos, son de Zeo, así que me temo que no veréis a mis No Muertos… sino a los suyos).

Antes de nada, decir que hubo mucha gente que se pasó por las mesas, incluso chavales. Lo que más oí fue “yo jugaba a esto”, desde una chica que hablaba con su pareja a varios padres que se lo comentaban a sus hijos (algunos aún tenían las minis, uno de ellos insistiendo “Si quieres lo probamos en casa”). Con la edad hay muchos que dejan el hobby aparcado, o enterrado… Una pena.

Torneo de XWing y Blood Bowl (y como veis por la maleta, algo de Warhammer). Pero hubo muchísimo más…

Sobre el torneo, pues como todos los torneos de Sexta que estoy viendo. Muchos (por no decir todos) mezclamos cosas de varias ediciones, lo que hace que en una partida hagan algo y digas “no, eso era en 7ª, no 6ª” “pues me lo han hecho en la partida anterior”. No pasa nada, el objetivo de estos torneos no es ganar sino refrescar el juego y pasar un buen rato con los amigos (al fin y al cabo no hay ningún premio físico).

En fin, vamos al meollo. Mi ejército era muy parecido al del anterior torneo pero con un par de cambios interesantes:

  • Legión Asaph. 19 arqueros esqueleto con grupo de mando, armadura ligera, escudo; acompañados de Jom-Tuth, un Príncipe Funerario con alabarda. Esta unidad aprendí cómo usarla de manos de Karcharoth (mi rival funerario en el Torneo Corredores de Sombras); la función del príncipe es aportar pegada a la unidad (para que no sean un objetivo fácil de carga) y lanzar el cántico para disparar. Si el oponente no dispersa, son unas cuantas flechas más por turno; si dispersa, no dispersará cosas más interesantes.
  • Legión Geheb. 19 lanceros esqueletos con grupo de mando, lanza, ligera, escudo.
  • Legión Apophis. 18 lanceros esqueletos con grupo de mando, lanza, ligera, escudo.
  • Ankhazaar, Sacerdote Funerario con el Manto de las Dunas. Este es el hierofante, dependiendo de la partida iría suelto, o iría en una de las dos unidades de lanceros.
  • Tigres del Desierto, cinco jinetes ligeros.
  • Eternos de Nama-Tuth, 18 Guardias del Sepulcro con grupo de mando, escudo y el Estandarte de la Legión No Muerta (cada turno resucita 1D6 Guardias, nivel de energía 3). En ella iría Nama-Tuth, el Rey Funerario, con el Pectoral de Shapesh (con 4+ rebota la herida a una unidad cercana) y la Destructora de las Vidas Eternas (una espada mágica a dos manos que probablemente sea de los mejores objetos mágicos de todo el juego; arma a dos manos con golpe letal, puede renunciar a atacar y a cambio cada enemigo en contacto peana con peana se come dos impactos directos de F7 con Golpe Letal).
  • Arca de las Almas. En ella, Hatsesneb, un Sacerdote Funerario con báculo de la plaga (portahechizos de nivel 4, contiene un proyectil mágico con alcance 45cm que causa 3d6 impactos F2).
  • Gólem Escorpión.
  • Lanzacráneos con cráneos del enemigo.

La estrategia general era un flanco rehusado. En un flanco (débil) colocaría los jinetes, en el otro los arqueros (que son buenos en combate) y en el centro las dos máquinas de guerra y las tres unidades de combate. En todos los casos, mi intención era colocar el arca y el lanzacráneos juntitos, así el Sacerdote podía lanzar el cántico de disparar dos veces el Lanzacráneos, y a ser posible cerca del Rey. Mi intención sería (como me enseñó Karcharoth) ser paciente, provocar que el enemigo se acercase y yo, mientras, podría ir provocando bajas; en el combate en teoría partiría con ventaja (ya que mis tropas resucitan). Como siempre, sobre el papel era genial.

No es mía, es de Zeo. Pero no quería dejar el post sin fotos de miniaturas.

Primera partida: Imperio

La primera partida fue contra Víctor, un imperial con el que hacía mucho tiempo que quería enfrentarme. Su ejército tenía un par de máquinas de guerra (cañón y cañón de salvas), un Tanque a vapor, dos unidades grandes de caballería, unos herreruelos, y una unidad de espadachines con un Cazador de Brujas y dos destacamentos de ballesteros. Lo único “MDNR” era el Cazador, y sinceramente contra no muertos me pareció muy bueno. Obviamente lo que daba más miedo eran las dos unidades grandes de caballería y el tanque.

Los arqueros en primer turno (gracias a la magia) dieron buena cuenta de los herreruelos matando a dos, que huyeron y casi se van de la partida. Víctor posicionó los Caballeros amenazando, protegiendo el flanco con el tanque a vapor. Gracias al arca y al lanzacráneos, las unidades de caballería fueron algo mermadas al combate. Así que me preparaba para un combate triple: tanque contra mis Guardias del Sepulcro, Reiksguard (con General) contra la unidad de lanceros en la que estaba mi Hierofante (error por mi parte), y Lobos Blancos con portaestandarte de batalla contra la otra unidad de lanceros. Yo me preparaba, a priori no tenía las de ganar en ninguno de los tres combates.

Sin embargo, Víctor me comentó que esa noche no había dormido muy bien. Eso hizo que se olvidase de mi hierofante y decidiera atacar a la tropa (que sí, murió, pero…). Los Lobos Blancos, que deberían haber cargado contra los lanceros, se quedaron quietos por fallar un chequeo de miedo (eso dio tiempo a que los lanceros contracargasen por el flanco a la Reiksguard). Lo que más temía, el Tanque, resultó ser de hojalata; cargué yo, y los cuatro ataques de F7 del Rey empezaron a destrozar la chapa del Tanque. Cayó en dos turnos si no recuerdo mal (las tiradas acompañaron, creo que hizo 1 impacto duro y 7 blandos…), ayudado por los Guardias del Sepulcro que también hicieron sus pinitos.

Eso era el centro del campo de batalla. En el otro lado, los arqueros seguían disparando a lo que podían; los espadachines se salvaron como de ocho chequeos de Pánico entre unidades aniquiladas, lanzacráneos y disparos. El Cazador de Brujas me pareció un muy buen añadido a las unidades de infantería; esa inmunidad a psicología creo que es BRUTAL.

Mientras que en la zona de despliegue enemiga el escorpión apareció aniquilando al Cañón de Salvas y provocando pánico a la dotación del cañón.

La partida terminó con victoria decisiva para mí. En mi opinión, si Víctor hubiera ido a por el Sacerdote (que no me acordé de sacarlo de la unidad) la cosa habría sido muy distinta y probablemente habría perdido. Un placer jugar contra él, lástima que el ejército no estuviera pintado 😛

Esta es la única foto que hice yo. En primer plano Jordán comprobando que su lista de Caos no ha cambiado por voluntad de Tzeentch…

Segunda partida: Caos

La segunda partida era contra Jordán, contra quien ya me había pegado en otra ocasión (y que espero que me enseñe a jugar a Kings of War dentro de poco). En Julio jugué una amistosa contra él, llevando Caos (Mortales, Nurgle) y que terminó en masacre ganando yo. En esta ocasión cambió de Dios y adoró a Tzeentch (y si cambias, a Tzeentch le mola) con un ejército muy rápido y muy duro formado por dos unidades de caballería (una de Elegidos), una de infantería y dos de bárbaros a caballo, más una pequeña unidad de bárbaros arqueros exploradores. En total 13 dados de energía si no recuerdo mal, y seis de dispersión (Ouch), además de movilidad y pegada (dos cosas contra las que Khemri lo tiene mal). En un principio pensé que lo iba a tener relativamente a mi favor, ya que la escenografía protegía mis flancos, obligando a Jordán a cargar de frente (y partiendo yo de un +5 al resultado de combate). Además, al ser de Tzeentch son más susceptibles de caer por miedo o pánico, con lo que el Arca y el Lanzacráneos podían darse un festín.

Me equivoqué.

Empezó Jordán marchando con todo (salvo los exploradores), mientras yo intentaba debilitar su ejército. Yo no disponía de suficiente defensa mágica (sólo 4 dados) así que me coló un par de proyectiles y el hechizo que da especial de 5+ a la unidad (con el General). En mi turno me preparé, pero tenía suficientes dados y dispersó el arca y el disparo del Lanzacráneos (que en fase de disparo erró); lo único que fue bien fueron los jinetes que se cargaron una de bárbaros. En su segundo turno cargó con su unidad principal (Elegidos con General) a mi unidad grande (Guardias y el Rey); yo ya estaba frotándome las manos… pero no conté con sus manos mágicas. Su General, sólo su General, acabó con cinco Guardias (con cinco ataques… ¡parecía que los dados sólo tenían cincos y seises!). Yo, que siempre soy fan de declarar desafíos, me eché atrás, con lo que terminó con su unidad triturando huesos y papel de embalsamar a diestro y siniestro. Quedaron sólo dos Guardias y el Rey en pie.

En mi segundo turno apareció el Escorpión, que decidí enviar a la zona de despliegue enemiga. Por reglas de escenario, si se tenían unidades en la zona de despliegue enemiga y el enemigo no, se ganaban +200 puntos. Estuve tentado de declarar una carga conjunta escorpión + lanceros a su unidad de Guerreros, pero al final llevé el escorpión a su zona de despliegue. Hice bien, los lanceros no llegaron por poco, y el Escorpión solito habría explotado por resolución de combate probablemente (por lo que esa decisión hizo que fuera Decisiva y no Masacre). Levanté unos cuantos Guardias más, preparándome para partir caóticos; sin embargo, atacaba él primero y me dejó únicamente con el Rey. Pensaba que podría hacer bajas pero “gracias” a su hechizo de especial 5+ sólo pude partir un cráneo. El Rey explotó por resolución de combate… Lo único bueno del segundo turno fue que cayeron cuatro Guerreros de Tzeentch por el lanzacráneos.

El resto de la partida fue… bueno, no hubo resto de partida. El lanzacráneos no hizo mucho más, el Arca no afectaba a nadie porque nadie la veía, y los lanceros… son esqueletos contra Caballeros del Caos, ¿hace falta que diga algo?

La verdad es que con esta partida tuve la misma sensación que contra Khorne; si el oponente tiene defensa mágica, tiene buena pegada, y tiene más movilidad, los Reyes Funerarios no pueden hacer nada. Esto hace que empiece a ver con buenos ojos hacerme un ejército de Reyes con pegada (Necroesfinge y Caballeros). Hablaré de eso más tarde…

Otra de Zeo. Es un gustazo enfrentar dos ejércitos pintados por completo, pero aún hay gente que tiene miniaturas en gris…

Tercera partida: Enanos.

Mi tercera partida fue contra Ermengol, a quien había ganado en el III Torneo de Kekolandia. En esta partida se juntaron dos factores que me dieron la victoria: el primero, tuve MUY buena suerte el primer turno, esto hizo que Ermengol tirase la toalla y empezase a jugar con desgana. El segundo, mi oponente cometió (a mi parecer) un error importante a nivel estratégico. Os comento: Ermengol llevaba una lista preciosa (Yunque, dos de Rompehierros, dos Órganos, un Cañón, una de Guerreros del Clan y unos Montañeses), muy bien pintada. El objetivo del escenario era mantener el centro. Si el objetivo es mantener el centro, y tienes unidades de combate tan buenas como 2 de Rompehierros y una de Clan, y además puedes hacer avanzar gracias al Yunque, lo lógico es que despliegues las unidades de combate lo más cerca posible del centro, para ocuparlo; los Rompehierros (su élite, y llevaba 2) son mejores que mi élite (Guardias), y su básica (Clan) es mejor que mi básica (Lanceros); teniendo ambos 3 unidades, esto le sitúa en una ventaja a meterse en medio del campo de batalla “y a ver quién me saca de ahí”. En su lugar intentó desplegar con flanco rehusado, el típico “castillo enano en la colina”, alejando las unidades de combate del combate, lo que me proporcionaba la iniciativa en cuanto a mover (¡y eso, con Reyes, es brutal!). Me da la sensación que está muy acostumbrado a jugar de forma defensiva o estática y se hizo un ejército que no supo aprovechar…

Aun así, ese (creo) error estratégico no fue lo que me dio la victoria. En el primer turno, gracias al Lanzacráneos y al Arca (y a dos “impactos” con el Lanzacráneos, y que Ermengol falló varios chequeos) conseguí que los Guerreros del Clan huyeran, así como dos dotaciones de máquinas de guerra (¡no pudo usar su cañón porque no se reagruparon!), desmontando su línea de batalla… y su moral (“es que contra estas tiradas”, y sí, dos impactos directos de Lanzacráneos hacen mucha pupa, y obligaron a chequear liderazgo a 8’s). Concentró fuego en una unidad, que en mi turno (de nuevo por tiradas bajas por su parte) levanté de nuevo. El jugador enano veía cómo su línea de batalla quedaba desmontada, que yo avanzaba hacia el objetivo y que encima las bajas que hacía con proyectiles se volvían a levantar. Al final de mi tercer turno, Ermengol se rindió (Espero que por haberlo hecho se haya teñido el pelo de naranja, ¡como mínimo!).

Resultado

Victoria decisiva, derrota decisiva, victoria por masacre (por rendirse el oponente… si no se hubiera rendido habría sido decisiva como mucho). Como resultado, quedé en una sorprendente cuarta posición de 12 jugadores.

Poco a poco voy aprendiendo a usar los Reyes, y veo más claro sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Quizá el punto más débil es la falta de “pegada” en combate, no hay muchas miniaturas que puedan causar bajas. Vale, miento, el problema es que aún no he pintado las miniaturas con pegada (Ushabtis, Necroesfinge).

Sobre la lista que jugué, cada vez tengo más claro que el Arca, pese a ser una miniatura preciosa, es muy variable. Corrijo: es algo que los dos primeros turnos podría llegar a hacer mucho (si no fuera dispersada) pero que a partir del tercer turno, todo el ejército enemigo o está trabado o está mirando a Cuenca, con lo que no afecta.

Recordad que Reyes tiene muchos hechizos, pero es el oponente el que elige qué hechizos entran. Dicho de otra forma, al inicio de partida los hechizos útiles son para disparar dos veces, así que un oponente con suficiente defensa mágica lo evitará. Avanzada la partida, los hechizos son para levantar bajas, porque el arca no afectará (al ser las unidades que ven al arca).

¿Qué significa esto? Por lo que estoy viendo…

  • Contra ejércitos que tengan mucha cosa que se quede atrás o que avance poco, el Arca va de muerte. Enanos, Enanos del Caos, Mercenarios y deduzco que también Orcos y Goblins y Skaven. Quizá Ogros y Lagartos (a los que la sangre fría no afecta).
  • Contra ejércitos que intenten pegar en turno 2 y tengan mucha fuerza, el Arca es casi inútil: Caos (Mortales), Bretonia.
  • Contra ejércitos inmunes a psicología, el arca es inútil. Demonios, Condes, Reyes o un ejército silvano de Dríades (sí, hubo uno en el torneo… y quedó en primera posición).
  • Contra Imperio y Elfos, supongo que depende, ya que suelen tener mucha caballería para enfrentarse al enemigo rápido y también cosas que van más lentas. Dependiendo del tipo de ejército pueden ir mejor o peor.

No estoy diciendo que el Arca sea mala “siempre”. Lo que digo es que tengo la sensación que puede ir muy bien contra algunos ejércitos y ser inútil contra otros. Esto no suele ser así con las máquinas de guerra, ya que todas hacen bajas. Si le sumamos que “ocupa” una unidad Singular y que hipoteca uno de los Sacerdotes del ejército, creo que es una miniatura preciosa pero que en uso de torneo (sin saber el oponente) es una unidad poco aconsejable, máxime cuando podemos no incluirla a cambio de tener algo con pegada y movimiento (Necroesfinge) que es lo que le falla al ejército…

La verdad es que los Reyes Funerarios han sido para mí, este 2017, todo un aliciente para Warhammer. Nuevo ejército para pintar (y he pintado un montón de miniaturas), nuevo ejército para aprender a jugar. Han sido 11 partidas (9 de torneo más 2 amistosas), la mayoría vibrantes, muchas con errores por mi parte. No, aunque suene a despedida no lo es, pero el año que viene ya sabéis que mi proyecto es Guerreros de Nurgle, por lo que prácticamente lo que tenga pintado de Reyes es lo que se va a quedar pintado en bastante tiempo. Por otra parte, algunos del grupo de Warhammer Sexta de Barcelona Vamos a jugar una campaña ambientada en Norsca (pronto colgaré por aquí las reglas si hay alguien interesado); en esa campaña puedo jugar con otro ejército (uno “bueno”), o bien seguir jugando con Reyes de momento. Ya veremos…

(Seguramente estés pensando: joder Nama, ¿en cada torneo que juegues vas a hacer un post quejándote otra vez del Arca y diciendo cosas sin que veamos informes de batalla como los de Mathy? Pues… sí, especialmente si hago fotos. De este no hay fotos pero es que me apetecía mucho hacerlo. Eso sí, no me quejaré más sobre el Arca. Es más, no usaré el Arca en listas genéricas sin saber el oponente…)

8 Replies to “[Warhammer] Tras el torneo de Alpha Ares”

  1. Ya he visto varios de tus post y me ha encantado como vivis el juego, de forma totalmente amistosa. La verdad es que hace demasiado que no juego una partida dw warhammer (y mas aun con buen rollo!). Yo soy de los alrededores, teneis algun grupo para poder quedar y recordar viejos tiempos?

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  2. Un placer de partida igualmente!
    Demasiados errores por mi parte, incluso antes de llegar al torneo! Dónde voy sin protección mágica sin saber el contricante! Jajajajaja
    Pero lo importante es aprender de ellos y no volver a cometerlos, aunque la posibilidad de darle “amor” al hierofante a base de ostias dudo que la vuelva a tener, por Sigmar! Como no darme cuenta!
    El Cazador yo también lo considero un acierto con la infantería, esa inmunidad a psicología que da a la unidad es muy buena, una pena que no pudiese probarlo en combate 2 de las 3 partidas por falta de tiempo y en la primera por trabarmelos yo mismo con los ballesteros.
    En cuanto a pintar, me temo que tendrán que esperar en la estantería hasta que termine con sus caóticos vecinos del estante de arriba, aunque el objetivo es terminar ambos ejércitos antes de finales de 2018, el tiempo que me dejen los estudios hablará, quizá una escalada sería una buena idea para motivarme (y de paso recibir consejos) y puede que incluso vaya intercalando.
    Cuando quieras la revancha 😉 , aunque pese a estar muy “ausente” en el torneo, habiendo dormido es posible que igualmente me des una buena lección de veteranía!

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  3. Que nostalgia tan deliciosa me llega con estos post de warhammer 6º edición.
    Estáis sembrando en muchos de nosotros el germen para volver a jugar.
    Muchas gracias.

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  4. Da gusto leer estas cosas. Y un poco de envidia, jeje.
    Seguid y disfrutad, por Crom

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  5. Yo fui uno de los que fue a mirar al torneo reconocí las minis de nama de sus escaladas y tras charlar un rato acabe en el grupo de wassap de sexta sin haber jugado nunca a warhammer

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  6. @Enano Ermitaño: Por supuesto, tenemos un grupo de whats y vamos quedando 🙂 ¡tanto amistosas como torneos!

    @VdeVictor: Pues… no tanto por conocer Reyes, sino porque Imperio me lo conozco al dedillo XD

    @sr_caledor: Hay un grupo de facebook, puedes unirte, preguntar si hay alguien cerca de donde vives y… ¡a disfrutar!

    @MAQ: Lo hacemos 🙂 el año que viene empezaremos una campaña por Norsca…

    @Hyunckel: Ueeee! Bienvenido 😀

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  7. Por curiosidad utilizais el reglamento de 6ta edición tal cual o alguna revisión más moderna?. Igual a mis colegas les llama más probar esto que la 9th age ya que aquella no nos convence que este basada en 8tva

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  8. @masamune: El reglamento es el de 6ª, con todas las faqs y erratas, pero sin cambiar nada (así, si jugabas a warhammer hace doce años, no hay reglas nuevas).

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