[Opinión] [Warhammer] La evolución en los libros de ejército

Saludos, Señores de la Guerra.

En uno de esos momentos de “nostalgia dorada“, me ha dado por ojear no viejas White Dwarf, sino viejos libros de ejército. Y me he puesto a comparar los cuatro libros del Imperio (uno de mis ejércitos favoritos)…

El primer libro de ejército del Imperio para Warhammer fue en cuarta edición, aunque hubo una reedición en quinta (el que yo tengo) que costaba 2.750 pesetas (al cambio, unos 16€, y aplicando el IPC gracias a esta web serían unos 24,60€. El libro tenía 92 páginas. Empezaba explicando el trasfondo del Imperio, incluyendo varios mapas, la línea cronológica, una explicación de cada una de las provincias y de la geografía del Imperio (ríos, bosques y montañas), así como la división política, qué son los Condes Electores, y varios relatos cortos desperdigados por todo el libro. Luego venían diez páginas explicando cómo funcionan el equipo y máquinas de guerra imperiales, para dar paso a algo muy importante: cómo se juega con el Imperio (Tácticas del Ejército Imperial, aunque más que tácticas es explicar la función de cada unidad). Seguían 16 páginas a color, incluyendo cómo funciona el Tanque a Vapor, los uniformes, y una galería de miniaturas (no llega a 10 páginas). Ahí me ha asaltado un poco la nostalgia, pues he visto el Carro de Guerra (desaparecido), el Altar de Guerra (mejorado este año), y las tropas kislevitas (desaparecidas). A ésto seguía una explicación “de trasfondo” sobre cada tropa (El Ejército Imperial), lo que sería los perfiles y opciones (La lista de ejército) y 10 páginas de personajes especiales, incluida Katarin. El libro termina con publicidad de Warhammer (ésta es la caja de inicio, éstos los libros que hay, y aquí un ejemplo de ejército para que veas las miniaturas). En otros libros había escenarios ¡o un informe de batalla a color! (para mí, algo interesante en una White Dwarf pero no en un libro de ejército). La sensación al ver este libro es contradictoria. Por una parte el “efecto nostalgia” está ahí, y se nota el mimo y el frikismo en las ilustraciones y los relatos. Se ven algunas unidades de antaño que uno recuerda con mucho cariño. Por otra parte, el libro está muy desordenado, es caro (relativamente) y ves que hay mucha cosa duplicada. Sin embargo, cuando terminas de leerlo u hojearlo (¿hojearlo? ¿ojearlo? ¿ambas son correctas?) te queda sensación de satisfacción. Desorden, pero satisfacción.

El libro de Sexta Edición (2000) fue el primero (¿o el segundo?) de dicha edición. Bajaba a 80 páginas, si no recuerdo mal costaba 2.995 pesetas (18€, actualizado a hoy en día serían 25,20€) y el “ambiente” al leer el libro era más oscuro. Los que tengáis el reglamento de Quinta recordaréis las ilustraciones divertidas a pie de página, además de ser plena “época roja”. En sexta edición el ambiente general de Warhammer se hacía más tenebroso y menos fantástico (como prueba, la que para mí habría sido mejor portada; Luthor Huss rodeado de flagelantes nada más abrir el libro). El trasfondo caía en picado; el libro ahora parecía narrado por un cronista imperial (tónica que se vería durante cuatro o cinco libros), y había muchos relatos más que una explicación “enciclopédica” (que estaba al final y era relativamente corta). En la página 6 ya se empezaba a indicar el perfil, regla y trasfondo de cada tropa, pasando luego a la armería, los objetos mágicos y la lista de ejército, mucho mejor organizada que el anterior libro. Digamos que alguien que quisiera sólo “el juego” tendría suficiente con las primeras 25 páginas. La sección a color, además de tener muchas más miniaturas que en el anterior libro, da indicaciones sobre cómo pintar o cómo hacer escenografía. Todo un detalle, que l averdad nadie se hizo el apilamiento de troncos, pero mola. Tras ello se daban reglas para 2 personajes especiales, y las últimas 20 y poco páginas eran de relatos y trasfondo. En cuanto al ejército, no había ninguna novedad (los pistoleros y exploradores se llamaban ahora “herreruelos”) y se perdían muchas cosas: los distintos Regimientos de Caballería, la Reiksgard, los kislevitas, los enanos, los halflings (y su olla caliente), los ogros, el tanque a vapor, el carro de guerra… por no hablar de haber únicamente dos personajes especiales y no excesivamente potentes (tónica que duraría 3 ó 4 libros de ejército). Quizá lo más interesante eran las listas “de final de libro”, listas experimentales variando la opción de algunas unidades: el Tren de Artillería de Nuln, el Culto de Ulric, el ejército sigmarita… En definitiva, la maquetación estaba más cuidada, la forma era mejor, pero el fondo era un libro con menos trasfondo y un ejército con menos opciones. A medida que fueron avanzando los libros, los relatos se fueron abandonando por un formato más “enciclopédico”.

El libro de Séptima Edición (creo que 23€, actualizado unos 26€) mejoraba más la maquetación, añadía trasfondo de forma considerable (un tercio del libro es trasfondo), luego explicaba todas las unidades (incluido el nuevo Lanzacohetes y el regreso al libro del Tanque de Vapor, ya que para Sexta había salido en un Manuscritos de Altdorf) y seis personajes especiales, para terminar con la sección a color (incluyendo de nuevo los distintos uniformes de las provincias). Un libro bien estructurado, con tres partes muy diferenciadas. Quizá se echa de menos que no hayan recuperado todas las unidades antiguas en vez de incluir cosas nuevas; los relatos ya forman parte del pasado. Un buen libro, sin duda.

El libro de Octava Edición (que salió a 30€ si no recuerdo mal, y ha subido a 36€ en un año) es el más cuidado estéticamente. Tapa dura, a todo color, con una maquetación soberbia. En cuanto al libro en sí, sigue el mismo esquema que el de Séptima Edición: una primera parte con el trasfondo (sin relatos), una segunda donde explican las reglas y trasfondo de cada unidad (y personajes especiales), una parte central con una extensa galería de miniaturas, y una parte final con la lista de ejército. Todo muy claro y muy bonito. Pero, de nuevo, en vez de recuperar a los Halflings o a Kislev, se han inventado los jinetes de pollo, un rayo láser y un planetario encima de un carro. Y conste que a mí me encantan los monstruos, y me gusta que saquen unidades relativamente “dentro” del ejército, pero preferiría ver un libro con todo lo que ha habido siempre en el Imperio.

Opino, en definitiva, que los libros han mejorado mucho en forma, aunque se hayan encarecido tanto; sigue habiendo trasfondo, pero parece que los relatos ya no son importantes. Se da más peso al juego que al hobby (si quieres escenografía cómprala, si quieres aprender a pintar compra el libro de pintura), y salen unidades extrañas (y, por lo general, potentes) cuando muchos tenemos viejas miniaturas muertas de asco en las estanterías. Es más bonito pero el contenido no es mejor (algo parecido a lo que Zeo opina de la White Dwarf).

¿Qué opináis vosotros?

21 Replies to “[Opinión] [Warhammer] La evolución en los libros de ejército”

  1. Muy interesante. A ver si te animas con otros libros de ejército.

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  2. Podría hacerlo por casi todos pero me temo que lo interesante ya está expuesto en el Imperio, ya que todos más o menos siguen la misma tónica…

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  3. Si, Namarie, tienes razón, a mi me pasa parecido con el caos, la maquetación cada vez más cuidada pero el trasfondo cada vez más “pobre” aunque ocupe más páginas, y respecto a las miniaturas se abandonan cosas que había antes, muy al principio, por otras nuevas.

    Desde luego, la nostalgia es un factor muy fuerte y quizá nos gusten más los libros viejunos, pero lo que hacen a día de hoy en cuanto a libros es de muy muy buena calidad. Lo del precio es para dar de comer aparte.

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  4. Más allá del efecto “Nostálgia” lo cierto es que el trasfondo está cada vez menos cuidado, y esto, a mi modo de ver es por que a medida que han ido oscureciéndolo, cuesta más argumentar los cambios, y por lo tanto se pasa ” a pies juntillas” sobre determinados temas. Por ejemplo: En sexta se empezá a vender la idea de que el Imperio estaba en un brete de desaparecer, al borde de la aniquilación, por los enemigos externos e internos, que doy pr hecho que antes no estaría mucho mejor, pero decidieron agudizar ese aspecto. Y llegamos a octava, el Imperio está asediado y medio podrido, pero al mismo tiempo tiene una potencia militar que deslumbra, así que mejor pasamos de profundizar en el trasfondo, no vaya a ser que alguién se cuestione cómo una estructura al borde del colapso, puede movilizar una caballería monstruosa, cuando antes sólo había cuatro poluuelos en el Zoo de Altdorf. Y así ad nauseam.

    La tendencia es: ¿Quién necesita trasfondo y/o coherencia cuando puedes aplastar a tus rivales?.

    Duele, pero sólo las cien primeras veces.

    Saludos

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  5. Saludos,

    La exposición de tu opinión ha sido magnifica, has analizado los libros con una gran vision… de hecho, comparto contigo la evolucion de los mismos, pero a diferencia de ti… me pare de comprar libros de warhammer en el primer libro de la sexta del imperio, ese que tienes puesto en la foto, por que al poquito, salio el mismo, pero con los bordes rojos.

    La razon de que deje de comprar libros, era que no te servian para mucho, como bien tu dices, ya que solo necesitabas unas pocas hojas y coleccionar papel, como que no… preferio las minis, por lo menos son mas vistosas en una estanteria, por ejemplo lo que uno se gasta en un año en WD se puede comprar un batallon de casi cualquier ejercito.

    A este punto queria llegar, cito de tu texto :

    “Se da más peso al juego que al hobby (si quieres escenografía cómprala, si quieres aprender a pintar compra el libro de pintura), y salen unidades extrañas (y, por lo general, potentes) cuando muchos tenemos viejas miniaturas muertas de asco en las estanterías”.

    Ay, cuanta razón tienes amigo, a los aficionados de toda la vida, que nos hemos gastado nuestro dinero y tiempo en compar y pintar miniaturas, se quedan en una estanteria o caja de zapatos por no haber reglas oficiales para jugar… como mis pobres halflings.

    Y con esto me refiero, GW no gana dinero con las minis que ya hemos comprado, quiere que sigamos comprando mas, y para eso iran sacando cosas nuevas aunque no existieran en un principio o que como ocurre ultimamente, saquen cosas de las primeras ediciones.

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  6. Yo puedo hacer igual con los libros de Ultramarines y Lobos, que tengo todos desde 2ª Edición jeje

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  7. Menos el último los tengo todos.

    El primero, el de la 4ª edición tenía trasfondo puro y duro, directo a vena y sin adulterar, como bien dice Namerie, era al más puro estilo enciclopédico, en el año x se produjo la batalla y que ganó el ejercito z, te lo adornaban un poco contando como los malos iban ganando hasta que un acto de gran valor por parte de los buenos decantaba la batalla a su favor. Era como el libro de historia del instituto pero en el mundo Warhammer, eran los cimientos, las bases del trasfondo de Warhammer y el tipo de códex que deberían obligar a leer a Matt Ward antes de dejarle meter mano a un ejercito y usar su trasfondo como sustituto del papel higiénico. Las ilustraciones eran todas de Blanche y Gibbons y el tono caricaturesco de éstas, sumado a que en las fotografías de miniaturas parecía haber una competición, a ver quién era capad de pintar una espada del rojo más chillón, hacía que esta época sea conocida en mi club como el Disney-hammer.

    El libro de 6ª ya tiene una ambientación totalmente distinta, primero porque se acabó la “era roja” y segundo por la calidad de las ilustraciones, y aquí quiero hacer un inciso. JAMÁS ha habido en GW mejores ilustraciones que en 6ª edición, (y en 4ª de 40k), y esto es gracias principalmente a dos nombres Karl Kopinski y Paul Dainton. En esta edición se desechó el tono humorístico de la anterior y las ilustraciones ganaron en realismo y sobre todo en calidad. Dainton y Kopinski sólo participarían con GW durante este periodo, (en 7ª volverían Gibbons y Blanche), a partir de aquí seguirán usando dibujos suyos, pero todos sacados de esta época, desconozco por qué dejaron de colaborar, pero me plantearía muy seriamente comprar un códex, cualquiera, si me dicen que está repleto de ilustraciones nuevas de estos dos. Por otra parte y cambiando de tema, el trasfondo perdió importancia y cambió de orientación, (como bien explica Namarie, simplificación de la historia oficial a una línea cronológica en dos páginas y aparición de relatos cortos), esto me dejó una sensación agridulce, era una decepción que se simplificara tanto la Historia de ese mundo, pero había relatos, (como el de la carta del maestre a su joven pupilo el heredero del conde de Hochland, que me parece una pequeña genialidad), que estaban realmente bien y reflejan el espíritu del ejercito a la perfección; además, en libros como el de No Muertos era muy cansino ver como tu ejercito perdía sistematicamente. Comentar también que la línea editorial de la época era explicar reglas en el códex y trasfondo en la white dwarft, de ahí la bajada de trasfondo de los libros, aunque peor fue en el 40k, donde en algunos códex el trasfondo se limitaba a una página.

    En 7ª con la desaparición de esa línea editorial, volvió el transfondo; en las ilustraciones volvieron los antiguos dibujantes (Gibbons y Blanche), aunque la mayoría de las ilustraciones eran refritos.

    El de 8ª no lo compre, ya son demasiados libros acumulados y poco espacio en casa, si me compré el de Condes Vampiros de esta edición y decir que me pareció como una modelo tonta, precioso continente pero escaso contenido.

    ¿Cual sería el mejor libro? Pues uno con el trasfondo de 4ª, Los relatos e ilustraciones de 6ª y la encuadernación y maquetación de 8ª.

    Un saludo y perdón por el tocho

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  8. Aparte, la seccion de modelismo y pintura ha pasado a ser otro catálogo estilo WD. Y el trasfondo… bye bye. Lo publican por vergüenza, si no darian la lista por 50€ y listo

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  9. Muy buena reflexión Namarië. Aunque no tengo tantos libros como tú, tengo varios libros con varias ediciones y en general se notan los cambios que comentas.

    Sin embargo, creo (quizá esté equivocado) que hay un fallo en una cosa que comentas del paso de 5ª a 6ª: la pérdida de los Kislevitas y los Halflings por parte del imperio.

    En 6ª había un suplemento, para formar “contingentes aliados” que te permitía meter de nuevo Kislevitas en el imperio. Y los Halflings los podías meter en la lista del imperio como mercenarios, pues estaban dentro de la lista de estos. Lo que ya no se, es si incluir estas unidades era “oficial”.

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  10. Cada vex que GW saca un nuevo codex un gatito muere en alguna parte…

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  11. Y con todo siempre se oyen los típicos /cry de “buaaah, ¿cuando van a renovar mi libro de ejército?”.

    Y uno pregunta, ¿pero? ¿para qué? ¿Para tener que gastarte más dinero en un libro peor?

    Oh, wait… que es para no estar en desigualdad de condiciones con los contrincantes que ya tienen su libro actualizado y sus nuevos y absurdos bichos gordos.
    ¿Cómo era? Ah, sí, OBSOLESCENCIA PROGRAMADA. Fuck yeah!

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  12. Todo esto en realidad es una tonica general en muchas cosas, no solo en Warhammer. Ultiamente me estoy leyendo los libros de Advanced Dungeons & Dragons, y, en general, tercera edicion de D&D es mejor juego que AD&D, es mas agil, y tiene mas miga con el tema de las dotes y tal, pero yo la verdad es que pillo un libro de dungeons de 3ª y me da agonia leer dos paginas, no hay mas que tablas desorganizadas, numeros, abreviaturas, es un coñazo, en cambio los de AD&D, no dejan de ser un manual, pero da gusto leerlos, mejor escritos, mas amenos, mas transfondo… Y la evoulucion del trasfondo tambien ha sido paralela a Warhammer en D&D, por ejemplo tienes Dark Sun, un entorno de campaña que durante los años que duro en AD&D (no se cuantos fueron, exactamente, pero bastantes) se desarrollo mucho, avanzo, cambiaron muchas cosas… Cuando llego 3ª edicion, en vez de añadir cosas, quitaron, y escenarios de campaña como, Dark Sun, Ravenloft, Planescape, Spelljammer etc, desaparecieron (igual que los halflings o los kislevitas). Y ahora con la (odiosa y odiada) 4ª edicion volvio Dark Sun, ¿pero como volvio? Marcha atras en el reloj, y todos los avances de AD&D no han sucedido nunca (osea, se marcaron un tormenta del caos). No se a que se deben estas cosas de “mejorar” el look de los libros pero empeorar o disminuir el contenido sistematicamente, pero no es exclusivo de GW…
    (porcierto, mi evolucion con los codex orcos, se puede resumir asi: 1er codex de sexta, bien, segundo codex, de septima, mejor, pero el que tuvo la idea de poner la tabla de referencia rapida en medio del puto codex en vez de al final, podia haberse quedado en su casa ese dia, tercer codex, de octava, mismo trasfondo que en los dos anteriores libros, mismas ilustraciones que en los anteriores libros, paginas amarillas en vez de blancas y tapa dura, 10 euros mas caro. Directamente ni me lo compro).

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  13. @Guybrush, no hace falta que te lo diga precisamente a ti (guiño-guiño, codazo-codazo) pero, estando Pathfinder le hacemos un f*ck you a D&D ;P

    Uy, esto también se puede extrapolar a los wargames jijijijiji

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  14. @Masoquismo consumista: Con D&D, si que ha habido una reaccion masiva de rechazo al material de cuarta, y D&D se comio una hostia enorme (y parece que que tienen animo de redimirse, veremos a ver que pasa) asi que el fuck you a wizards ya esta hecho. Cosa que con Gw no pasa, o al menos no aparentemente. En cualquier caso, yo sigo la politica de comprarme lo que me guste y lo que no no. Y que sea lo que dios quiera.

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  15. Totalmente de acuerdo. Hace un mes me entró la nostalgia y me puse a repasar los libros de skavens.

    En cuanto a ojear y hojear, ojear es echar un ojo, y hojear pasar las hojas rápidamente, buscando y fijándote en las partes que te interesen (o no).

    Gracias sr. Namarie

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  16. @ilore:XD En realidad el patron es simple:
    AD&D=Bien
    AD&D2=Mejor
    D&D3=Bien
    D&D3.5=Mejor
    D&D4=Mal

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  17. Para mí los libros de ejército de la cuarta ganan por goleada a cualquier otra edición. Su maquetación sencilla y en general su aire (todavía) artesanal y underground, retrotraen a una época en la que aun habían aficionados trabajando para aficionados.

    El trasfondo, aséptico o “enciclopédico”, pero abundante y claro, mezclado con pequeños relatos, era el ideal para este tipo de libros, si alguien quiere otro tipo de narración, me temo que lo que busca era una novela.

    Las ilustraciones antiguas, en especial las de Mr.Blanche daban ese ambiente punk-underground propio de los primeros juegos de rol (una lástima que Ian Miller no siguiera aportando su espectacular arte después de la tercera). John Blanche no tiene ni idea de anatomía o perspectiva, y sus ilustraciones no tienen la corrección pictórica de autores como Kopinski o Dainton, pero sin sus diseños, imaginación y estilo oscuro-europeo, hace mucho que Warhammer sería un WOW (por desgracia casi lo es).

    Para mí la prueba de fuego es que conservo los primeros libros de ejército de cada raza que salieron durante la cuarta y la quinta, y vuelvo a releerlos de vez en cuando, mientras que el resto que he comprado (exceptuando los Silvanos) los he vendido todos.

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  18. Yo quisiera hacer lo mismo con elfos silvanos pero desde 4ª, pasaron por 5ª haciendo desparecer pjs y unidades de cuarta edicion, en 6ª se pararon, añadieron arboreos y quitaron carros y muchos pjs mas se fueron a buscar tabaco….en septima…eeehhrrgg….NO HAY LIBRO DE SEPTIMA…en octava….aeerrghh….todo apunta a que no saldran…..asi que mi informe sobre la evolucion de mi ejercito es mas bien ridicula. Gran motivo para cambiar de juego. 😉

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  19. Lo de las unidades “perdidas”… primero, los halfling son arqueros, así que como arqueros pueden ir perfectamente (de hecho he utilizado varios como arqueros en 6ta y 7ma y uno de mis sargento espaderos es Lumpin Croop). Y aunque ya no juego Fantasy (sólo jugué 2 torneos con Enanos y Skavens y alguna que otra partida suelta con Bretonia en 8va) la olla caliente va “como piña” en 8va… ¿o acaso un mortero de F2 puede estar tirando algo más “poderoso” que sopa? cualquier ser humano de los que hemos usado un mortero en nuestras vidas nos sentimos ofendidos de esa estupidez… prefiero una sopita Knorr 😛

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