Saludos, Señores de la Guerra.
El último día vimos las tres Funciones básicas de las tropas: ataque, defensa o apoyo. Hoy nos vamos a centrar en el más importante de los tres: el Apoyo.
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El último día vimos las tres Funciones básicas de las tropas: ataque, defensa o apoyo. Hoy nos vamos a centrar en el más importante de los tres: el Apoyo.
Saludos, Señores de la Guerra.
Seguimos con los artículos sobre táctica en Warhammer. Hay un factor muy importante al hablar de la táctica en Warhammer, y es la FUNCION que va a desempeñar cada tropa.
Saludos, Señores de la Guerra.
Haremos un inciso en la serie de artículos de Introducción táctica a Warhammer para hablar de un tema importante. Mucho se ha hablado de cómo ha afectado negativamente la caballería pesada a la Octava Edición, sobre todo por la potenciación de la infantería y la aleatorización de la distancia de carga en la fase de movimiento. Se ha pasado de “cabhammer” (ejércitos compuestos únicamente por caballería) a “elitehammer” donde la infantería de élite copa casi todas las listas.
¿Ha perdido fuelle? Sin duda. No hay más que ver los dos libros de octava: la caballería ha reducido su coste sustancialmente, claro reflejo que ahora es menos potente.
¿Se ha vuelto inútil la caballería? No. Simplemente su utilidad ha cambiado.

Saludos, Señores de la Guerra.
Tras hablar de las bajas previstas, del coste de la resolución de combate y de la potencia defensiva, toca hablar de un tema que esta octava edición ha cambiado mucho: la Carga.
En anteriores ediciones de Warhammer, las unidades que cargaban tenían la posibiildad de hacer las bajas antes y disminuir los ataques que el enemigo podía devolver. Significaba que las bonificaciones estáticas al combate eran lo único que podía hacer la infantería, ya que la caballería (con sus lanzas de caballería aumentando su potencia ofensiva en carga) aportaba muchos más bonificadores de combate por bajas; el juego pasaba a ser en muchos casos “cargo, y si te hago cinco bajas te toca huir”. Como los Personajes de Quinta Edición se “caparon” bastante, una de las tácticas más usadas pasó a ser la de sólo caballería. Esto provocó que se llamara al juego “Cabhammer”, y es que aunque en casos como Bretonia esté plenamente justificado hacer un ejército de caballería, cuando veías sólo miniaturas montadas en todos los ejércitos, incluidos Caos, Condes Vampiro (con tres de 10 esqueletos para ocupar cuadrantes), Imperio (combinado con máquinas de guerra) y Altos Elfos (yelmos como única básica). Era señal de que algo iba mal.
En esta octava edición, como ya sabéis, ha habido dos cambios importantes en las reglas: una, que las unidades que cargan ya NO atacan primero; otra, las miniaturas siempre combaten en dos filas y las bajas se retiran de detrás. Esto implica que una unidad, cuando carga, ya no es susceptible de recibir bajas y, por lo tanto, de perder el combate. Ahora la infantería no destaca sólo por sus bonificadores estáticos de combate (filas, estandarte, suele ser tozuda vs caballería, etc.) sino, si es buena combatiendo, aportará además bajas a la RC.

Saludos, Señores de la Guerra.
Seguimos con nuestra serie de Introducción Táctica a Warhammer. Vimos en la anterior entrega cuál era el coste de un punto de resolución de combate, y cómo aplicarlo a preguntas como si “es viable meter o no un campeón en una unidad” o si “vale la pena o no hacer una Horda“.
Es momento de hablar de otro concepto tan importante como la Potencia Ofensiva: la Potencia Defensiva.

[Imágen extraida del genial blog de humor Un Millón de Monos con Máquina de Escribir]
Saludos, Señores de la Guerra.
Ya vimos en el artículo de Coste de la resolución del combate que hay ocasiones en las que vale la pena gastar más puntos y otras veces en las que no.
Una de las reglas nuevas de Octava Edición de Warhammer es Horda, que permite a las unidades de infantería con un frontal de 10 miniaturas atacar con una fila más (y de infantería monstruosa con frontal de 6 miniaturas). La publicidad es muy bonita (“guau, estos Lanceros en potencia son 41 ataques”), pero la realidad es distinta. Vamos a ver qué ocurre con el frontal de la unidad, y cuándo realmente vale la pena hacer una Horda (si vale la pena).
AVISO PARA LECTORES: Esto es completamente “teorihammer”, aún no he jugado con reglas de Octava y todo es “sobre el papel” (con las matemáticas como ayuda, claro).

Saludos, Señores de la Guerra.
Seguimos con la teoría de Warhammer, que sigue siendo válida en Octava
después de ver la Introducción y de hablar de las Bajas Promedio.
Cuando estamos haciendo la lista de ejército, siempre hay preguntas en la mente una vez eliges una unidad: ¿de cuántas miniaturas está compuesta? ¿Le meto estandarte? ¿Campeón?

Saludos, Señores de la Guerra.
Como hablamos en el artículo anterior, hay varios factores para clasificar las tropas. Hoy empezaremos a ver cómo clasificar tropas según su capacidad de Ataque, posiblemente uno de los factores que la gente cuando empieza a jugar a Warhammer aprende antes. Para ello es necesario introducir el concepto de Bajas previstas.
Las Bajas previstas son una variable inventada que sirve únicamente para CLASIFICAR unidades entre las que tienen más opciones de causar bajas (los ingleses le llaman “tener punch”) y las que menos. No hay que ser un cerebro para saber que unos Guerreros del Caos son mejores que unos Goblins, pero ¿son mejores unos Guerreros del Caos de Nurgle con arma a dos manos, o unos Lagartos con lanza?
El primer paso es hablar de las bajas promedio que puede causar una miniatura. Es obvio mencionar que el mínimo de bajas que una miniatura puede causar es 0, y el máximo es tanto como su número de ataques (bueno, con excepción del Gigante de Hueso de Khemri, que puede causar como máximo tantas bajas como miniaturas tenga la unidad enemiga). Pero, ¿cuántas bajas causa en promedio?

Saludos, Señores de la Guerra.
Sin tener mucha idea de si estoy hablando de táctica o estrategia (¡aunque no es fácil tenerlo claro!), vamos a empezar una serie de artículos que se podrían englobar en una introducción a la táctica de Warhammer. Y vamos a empezar por hacer una mini introducción a TODAS las tropas que hay y habrá en Warhammer. ¿Todas?
Bueno, todas teniendo en cuenta el reglamento actual de Warhammer. Si en la próxima edición hacen el movimiento como en 40k, este post deberá reescribirse
Ya hace mucho tiempo que hablamos de las tácticas en Warhammer y una clasificación de tropas (si no recuerdo mal en MdN:Tácticas), pero con el tiempo se va volviendo obsoleta o con necesidad de “actualizar”. Intentaremos hacer una aproximación (introductoria, claro) que no dependa de nuevos ejércitos ni nuevas tropas. Y para ello tenemos que abstraer TODAS las reglas de Warhammer en unos pocos “factores” que los engloben.
Saludos, señores de la guerra.
En fin. Namarie está de vacaciones por ahí, así que me va a tocar a mi hacer algo parecido a tácticas. Inicio este artículo (y si tiene buena aceptación y no la he cagado demasiado, habrá más) como una reflexión sobre la táctica de Warhammer Fantasy Battles más conocida: el Yunque Martillo. Quien más y quien menos ha oído hablar de la estrategia del Yunque-Martillo. Y quien no, que lea el MdN: Tácticas, que para eso está.
Sin embargo… ¿en que se basa exactamente la táctica del yunque-martillo? Sí. Ya. En un yunque y un martillo… ¿o hay más?