Hay fanboys de cualquier cosa: de un equipo de fútbol, de un partido político, de una consola, de un fabricante de tecnología, de una creencia religiosa… Y todos tienen muchos aspectos en común.
Precisamente ese es uno de los temas sobre los que trata “El Mundo y sus Demonios” del gran divulgador Carl Sagan.
Estaba esta noche leyendo este libro (que recomiendo a todo el mundo), cuando me encontré con estas palabras del señor Sagan que me hicieron pensar en nuestras aficiones y que no puedo evitar copiar aquí:
“Todos tenemos en gran estima nuestras creencias. Son definitorias hasta cierto punto. Cuando aparece alguien que desafía nuestro sistema de creencia porque considera que la base no es buena —o que, como Sócrates, se limita a hacer preguntas molestas que no se nos habían ocurrido o nos demuestran que hemos escondido bajo la alfombra las presunciones subyacentes clave— se convierte en mucho más que una búsqueda de conocimiento. Lo sentimos como un ataque personal.”

